| Aprovechando las vacaciones
del verano, un nutrido grupo de estudiantes universitarios
y preuniversitarios de diversos lugares de España,
entre los que nos encontrábamos dos cooperantes
procedentes de La Alameda, hemos realizado un programa
de acción social promovido por la Fundación
Mainel en Nicaragua entre los días 9 de Julio
y 3 de Agosto.
Nos hospedamos en un “hotel”
de Masaya, ciudad cercana a la capital, Managua, y tras
un tiempo para habituarnos, comenzamos nuestras labores
de ayuda a las aldeas de Jardines de apoyo y Matildina,
situadas en los altos de Masaya, a media hora del hotel.
Allí comenzamos nuestras labores cargados de
ilusión, esperanza, y ganas de ejercer como buenos
cooperantes y de dejar huella en tierras latinas.
Se puede decir que fuimos bastante polifacéticos:
pintamos, cavamos zanjas, mejoramos las cocinas y dimos
clase diariamente a niños ansiosos por aprender,
jugar y divertirse con nosotros. También aprovechamos
los fines de semana para hacer excursiones a lugares
espectaculares, como volcanes tropicales o una playa
salvaje en el Pacífico.
A lo largo de este programa, los voluntarios
hemos podido experimentar la otra cara de la vida: pobreza,
miseria, y la ignorancia más profunda. No hay
duda de que, cuando partimos de vuelta hacia España,
dejamos atrás una vivencia al otro lado del mar
que cambió nuestra forma de entender la pobreza
y de apreciar lo que realmente importa.
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| Entre otras actividades, no
faltó la de pintor de brocha gorda |
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| Gonzalo Romero, estudiante de
La Alameda, con una niña nicaragüense
en brazos |
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| El grupo de voluntarios del
programa de acción social al completo. Luis
Avellán, estudiante de la Alameda, es el
segundo por la derecha |
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