Una Sonrisa por Navidad 2003


Por tercer año consecutivo, hemos organizado en el mes de diciembre la campaña Una Sonrisa por Navidad.

Los voluntarios tenían que recoger alimentos, en especial productos típicos navideños como turrón o cava, a la puerta de varios supermercados. Con estas donaciones se preparaban cestas de Navidad para repartir entre familias valencianas desfavorecidas.

La campaña tuvo lugar del 16 al 20 de diciembre. Se implicaron más de 80 jóvenes voluntarios, tanto en tareas de recogida de alimentos como en las actuaciones de sensibilización en la Universidad y en los medios de comunicación. El número de familias beneficiadas fue un total de 70, y en la mayoría de los casos fueron familias con varios hijos pequeños.

Este año hemos contado con la colaboración de la empresa de Crevillente Eurogroup Ibraima, que nos facilitó las cestas de Navidad para repartir los alimentos que se recogieran.
- “Recuerdo -comentaba Jorge, uno de los voluntarios-, que una persona oyó un anuncio de la campaña navideña en “Radio Intereconomía” y llamó a La Alameda interesado en poder colaborar. Le expliqué donde estaban los voluntarios recogiendo alimentos y éste se dirigió a uno de los supermercados. Entró y tras haber llenado dos carros enteros de comida nos los entregó a los que nos encontrábamos a la salida del supermercado”.

Fue el día 20 de diciembre cuando repartimos las cestas, en total 84, en los diversos hogares de la zona del Marítimo de Valencia. La finalidad del reparto no era únicamente entregar las cestas, sino también que los jóvenes voluntarios hicieran pasar un rato muy agradable a estas familias haciéndoles compañía.

- “Quedé impresionado -contaba otro de los voluntarios- cuando al llamar a una de las casas donde repartimos las cestas nos abrió una señora mayor cuyo marido había fallecido hacía poco. Vivía en un edificio sin ascensor, y además tenía que ir conectada las 24 horas del día a una bombona de oxígeno. Ocurrió que cuando llamamos a su puerta y se encontró con que le estábamos regalando una cesta de Navidad, se puso a llorar de lo emocionada que estaba. Nos lo agradeció con su cariño, que era lo único que nos podía ofrecer”.

Sin duda esta campaña solidaria ha beneficiado a todos, tanto a las familias ayudadas, como a los jóvenes que respondieron ante la iniciativa de ayudar. En resumen …. “una sonrisa por Navidad” para todos.

Antes de repartir las cestas a las familias.

Recogiendo alimentos en supermercados.

Con una de las familias beneficiadas.

 

 

Voluntariado / Una Sonrisa por Navidad