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Dentro de las actividades de solidaridad
que se realizan desde el Colegio Mayor Universitario
de La Alameda hay que destacar en este comienzo de curso
la segunda edición de "Operación
Marítimo". Esta iniciativa, que cuenta con
el respaldo de la ONG Cooperación Internacional,
está impulsada por el Colegio Mayor de La Alameda
y la Asociación Cultural Carel. Consiste en rehabilitar
viviendas de familias necesitadas de los pablados marítimos
del Cabanyal y La Malvarrosa. La empresa Pinturas Blatem,
de Torrent, cedió un año más los
setecientos kilos de pintura blanca necesarios para
llevar a cabo el proyecto.
En esta segunda edición de la "Operación
Marítimo" han participado más de
ciento cincuenta universitarios valencianos. Se han
saneado catorce viviendas entre el 13 y el 17 de septiembre,
aprovechando los últimos días de vacaciones.
Los voluntarios, perfectamente equipados
con monos de trabajo blancos, brochas, rodillos y espátulas,
olvidaron por un tiempo sus manuales, códigos
de leyes, escuadras, cartabones, calculadoras... y trabajaron
durante siete horas al día para hacer un poco
más agradables las condiciones de vida de personas
menos favorecidas. Todos los participantes coinciden
en que la labor de rascar desconchones, tapar grietas
y cubrir muebles, alisar paredes y pintar techos, les
ha ayudado a olvidarse momentáneamente de sus
pequeños problemas personales y a caer en la
cuenta de que hay personas muy necesitadas, más
cerca de lo que pensamos. "El hecho de haberles
ayudado en la medida de nuestras posibilidades, con
un poco de dedicación y tiempo, también
ha servido a cada uno de los voluntarios a valorar más
lo que tiene", comentaba uno de los participantes
al finalizar "Operación Marítimo".
La satisfacción se extendió,
por supuesto, a los inquilinos de las viviendas rehabilitadas,
y los medios de comunicación (prensa, radio y
televisión) cubrieron ampliamente "Operación
Marítimo" con numerosos reportajes. Todo
apunta a que esta actividad de solidaridad se repetirá
en años sucesivos, ya que en esta segunda edición
ha cobrado nueva fuerza, y son más los universitarios
que se implican. Pero por encima de todo, cabe recordar
que esta positiva experiencia no ha sido más
que el pistoletazo de salida para el Voluntariado de
La Alameda 2002-2003, que ya está actuando en
tareas de atención a los más jóvenes
en ambientes desfavorecidos.
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| Algunos de los voluntarios con
la familia que habitaba la casa restaurada. |
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| Fran Jiménez ultimando
detalles. |
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| Primer día: así
estaba
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y así quedó. |
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| Tres voluntarios con los 650
kilos de pintura donados por Pinturas Blatem. |
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