Operación Marítimo 2003


Por tercer año consecutivo se realiza en el Colegio Mayor de La Alameda el proyecto de voluntariado Operación Marítimo. Organizado junto con la Asociación Universitaria Carel y la ONG Cooperación Internacional, este programa consiste en la rehabilitación de viviendas de familias con escasos recursos del barrio de El Cabañal y la Malvarrosa de Valencia.

Aprovechando los últimos días de vacaciones, del 17 al 21 de septiembre, los cien universitarios que participamos en la actividad, rehabilitamos nueve viviendas y parte del colegio Santiago Apóstol de El Cabañal. Todo esto no podría haber sido posible sin la ayuda de Pinturas Blatem, que cedió los 500 kilos de pintura blanca necesarios para llevar a cabo el proyecto.

Invitamos a Juan Luis Giménez, guitarrista de Presuntos Implicados, a dar el primer brochazo en una de las viviendas que íbamos a rehabilitar. Vino encantado, se vistió con un mono de trabajo y departió amablemente con voluntarios y beneficiarios. Así lo explicaba a los periodistas que acudieron: “Me propusieron colaborar en esta iniciativa y rápidamente acepté. Es una idea muy buena para que todos nos involucremos. El voluntariado es lo mejor que destila nuestra sociedad”.

Este año no sólo han pintado los universitarios. Aroa, la dueña de una de las casas, no se quedó de brazos cruzados, y decidió que también había llegado la hora de pintar esos barrotes oxidados por el tiempo y pulir alguna que otra puerta de madera. Y todo eso lo hizo ella.

Rosa, la dueña de otra de las casas, una señora mayor que vive con su sobrino, decidió también echar una mano. Por su edad no pudo coger una brocha, pero sí que a pesar de sus escasos recursos económicos, hizo un esfuerzo e invitó a los universitarios que pintaban su casa a tomar todos los días coca-cola. Es una manera más refrescante de colaborar.

“...Y encima universitarios ... por mí que pinten todos los años”, de esta manera se expresaba María junto con su hermana Piedad, dueñas de otra de las viviendas, ante los medios de comunicación. Durante los cinco días que duró el programa, estas dos personas ya mayores mostraron mucho cariño y agradecimiento a los voluntarios. Estos decidieron regalar el último día un ramo de flores a las dos señoras, que no pudieron contener las lágrimas y la emoción.

Diez hijos tenía una de las familias beneficiadas. Al segundo día de trabajo la familia se unió a la tarea y todos ayudaron a pintar. Estaban tan emocionados por el servicio que les prestaron los voluntarios que la manera de agradecerlo fue invitarnos a una magnífica paella hecha por el padre de familia. Comieron todos y también varias personas que pasaron por la calle en aquel momento. Gran corazón y generosidad.
De la forma más valenciana concluyó Operación Marítimo 2003 a la que este año asistieron más voluntarios que las pasadas ediciones, y que pretende el año que viene llegar a más familias de estos barrios tan necesitados de Valencia.

Nos lo agradecieron con una paella.

Juan Luis Giménez tras dar el primer brochazo.

El dueño de la casa se puso el mono y a pintar.

Fran y Rafa preparando la pintura.

Javier y Vicente ultimando detalles.


La Alameda - Voluntariado / Operación Marítimo