Entrevista a Pedro Gil Prats


Juan Benavent es abogado y trabaja en Xàtiva. Estudió la carrera universitaria en Valencia y vivió de 1984 a 1989 en La Alameda. Sobre la vida en el Colegio durante aquellos años y su participación en las actividades del Mayor, le hemos preguntado en esta breve entrevista.

—¿Qué rasgo de la formación humana que se imparte en el colegio te ha ayudado más en tu vida, tanto profesional como personal?

Son muchas las cosas que aprendí en el Colegio de las que estoy profundamente agradecido, y resulta difícil destacar un aspecto porque siempre parece que sea en detrimento de otros. Con todo, me gustaría resaltar el trato cordial y la convivencia que existía entre todos los residentes y amigos que venían por el Colegio o que participaban en las actividades que se organizaban, teniendo en cuenta la distinta procedencia, forma de ser, aficiones, etc. Esta relación sincera, amable, me ha llevado a valorar la verdadera amistad, a procurar querer a los demás tal y como son. La estancia en el Colegio es una ocasión extraordinaria y única de descubrir personas valiosas e interesantes, atentas a todo, amigos de todos desde el primer día, personas que sabían hacer mucho con poco, de convertir las dificultades en grandes oportunidades.

Entre estas personas sin duda alguna se encontraba Alejandro Gil, que falleció el pasado cinco de septiembre de 2001 después de una larga enfermedad que ha sabido vivir de forma extraordinaria, ejemplo para todos los que hemos tenido oportunidad de tratarle. Era una de las personas más valiosas, de los que uno siente el orgullo de tenerle como amigo.

—¿Cuál fue tu encargo en los años que viviste en La Alameda?, ¿recuerdas alguna anécdota relacionada con éste?

Tuve diversos encargos pero hubo uno de ellos del que disfruté especialmente; estuve encargado de la biblioteca, de los préstamos de libros, de la adquisición de las novedades editoriales. Conseguimos tener ciertas reuniones periódicas que llamábamos "El aula del libro", donde los amantes de la buena literatura hablábamos de libros y escritores, aunque la verdad, nuestro éxito era siempre muy relativo si se comparaba a otras aulas como la de Enología o incluso la de Música clásica.

La tertulia suele ser un acontecimiento de la vida del Mayor que los antiguos colegiales recuerdan especialmente. ¿Cuál es tu experiencia?

Creo que en los años en que viví en el Colegio tuvimos ocasión de tratar con las personalidades más relevantes de la sociedad valenciana. Recuerdo muchas tertulias con profesores universitarios, periodistas, empresarios, deportistas, arquitectos, etc., pero me gustaría resaltar la que tuvimos una noche con Joaquín Rodrigo, su mujer Victoria y su hija Cecilia, que venían a Valencia con ocasión de la imposición del doctorado honoris causa de la Universidad Politécnica de Valencia. Fue una tertulia inolvidable, muy amena, con muchas preguntas y respuestas acertadas. En esta misma línea, compartimos otro rato con Narciso Yepes, que llegó incluso a interpretar "Recuerdos de la Alhambra" de Tárrega.

Juan Benavent (primero por la izquierda) junto con otros residentes en la sala de estar

Alejandro Gil y Juan Manuel Obregón en la bibilioteca de La Alameda.

Narciso Yepes en una tertulia.

Antiguos Colegiales / Jornada de Antiguos