UNIV 2010, la Semana Santa junto a Benedicto XVI


Algunos colegiales y estudiantes vivimos, como es tradición en La Alameda, la Semana Santa de este año 2010 en Roma, en el ambiente del XXXVIII Congreso Universitario Internacional UNIV, con el tema “¿Puede el cristianismo inspirar una cultura global?”.

Partimos de Valencia el viernes 26 de marzo y al día siguiente, tras el viaje, nos instalamos en el centro de congresos “Salesianum”, aproximadamente a media hora del centro de Roma. El Domingo de Ramos, 28 de marzo, lo celebramos por las calles de Roma, donde vimos el Panteón de Agripa, la Fontana di Trevi…, y en la Plaza de San Pedro, donde tuvimos la Santa Misa con Su Santidad Benedicto XVI. El lunes giró entorno al congreso UNIV que contaba con numerosos seminarios, debates y coloquios, centrados en el tema propuesto.

El martes 30, además de ver por la mañana parte de la ciudad, tuvimos una tertulia con el Prelado del Opus Dei, monseñor Javier Echevarría. Y el miércoles asistimos a la audiencia general con el Santo Padre Benedicto XVI, quien después de saludar de modo especial a los jóvenes participantes del congreso UNIV nos dirigió estas palabras: “Queridos amigos, habéis venido a Roma con ocasión de la Semana santa para una experiencia de fe, amistad y enriquecimiento espiritual. Os invito a reflexionar sobre la importancia de los estudios universitarios para formar la “mentalidad católica universal” que san Josemaría describía así: “Amplitud de horizontes y una profundización enérgica, en lo perennemente vivo de la ortodoxia católica”. Que crezca en cada uno de vosotros el deseo de encontraros personalmente con Jesucristo, para dar testimonio de Él con alegría en todos los ambientes.”

El Jueves Santo aprovechamos para visitar las catacumbas de Santa Cecilia y asistir a los oficios en Santa Maria sopra Minerva. El Viernes Santo pudimos ver Villa Tevere, sede central del Opus Dei, donde aprovechamos para rezar ante los restos mortales de san Josemaría Escrivá y de don Álvaro del Portillo, su primer sucesor. El Viernes Santo acudimos a los oficios en Santa Maria sopra Minerva y, los más afortunados, en San Pedro del Vaticano.

Pudimos acudir, el sábado, a la Vigilia Pascual que celebraba el Santo Padre en la basílica de San Pedro del Vaticano. El domingo acudimos a la última cita que teníamos con el Papa, la bendición Urbi et Orbi, que impartió en la plaza de San Pedro del Vaticano. Por la tarde, antes de despedirnos de la ciudad de Roma, acudimos al espectáculo de despedida que se celebraba en Cavabianca, a las afueras de Roma.

 

El Santo Padre saluda a los asistentes tras la audiencia

Nacho C, Miki, Nacho E, Álvaro, Javi y Tomás en el Panteón de Agripa

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