UNIV 2007: Nil difficile volenti


Nil difficile volenti era el lema que pusimos en las camisetas que vendimos para financiarnos el viaje a Roma esta pasada Semana Santa. Su significado, “Nada es difícil para el que quiere”, constituía un acicate para lograr que fuera realidad el deseo de acudir al centro de la Cristiandad que teníamos los 20 universitarios de La Alameda que allí estuvimos.

Pudimos conocer la ciudad de Roma al detalle: los Museos Vaticanos, rincones tan agradables como la Piazza Navona o los jardines de Villa Borghese, los foros y el Coliseo, las cuatro grandes Basílicas romanas, y muchísimos otros lugares a los que íbamos en pequeños grupos, siempre acompañados por algún experto en arte o historia, que nos explicaba los pormenores de cada obra artística.

El martes 3 de abril asistimos a la exposición que Ignacio González hizo sobre su trabajo de investigación en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. El UNIV constituyó también una muy buena oportunidad para conocer la universalidad de la Iglesia Católica, y el lugar donde los primeros cristianos comenzaron a forjar la historia de la Iglesia. Ello se pudo palpar de modo especial en la tertulia que tuvimos con el Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, en la cual le hicieron preguntas jóvenes de los más diversos lugares del orbe.

Los participantes en el encuentro UNIV tuvimos la oportunidad de asistir a distintos actos oficiados por Benedicto XVI, destacando entre ellos el funeral del segundo aniversario del fallecimiento del Papa Juan Pablo II, el Vía Crucis en el Coliseo o la Vigilia Pascual celebrada en el interior de la Basílica de San Pedro.

De estos actos que se pudieron compartir con el Santo Padre, cabe destacar el mensaje de bienvenida que el Santo Padre nos dirigió durante el transcurso de la audiencia general a los jóvenes participantes en el encuentro UNIV: Queridos amigos, que estas jornadas romanas sean para todos ocasión de una fuerte experiencia eclesial, que volváis a casa animados por el deseo de servir más generosamente a Cristo y a los demás. “Servicio. ¡Cómo me gusta esta palabra!” —decía san Josemaría Escrivá—, y añadía: “Vamos a confiar al Señor nuestra decisión de aprender a realizar esta tarea de servicio, porque sólo sirviendo podremos conocer y amar a Cristo, y darlo a conocer y lograr que otros más lo amen”.

Tras recibir la Bendición Urbi et Orbi el Domingo de Resurrección, volvimos hacia Valencia. Para los que hemos podido pasar estos magníficos días haciendo gran amistad en la Ciudad Eterna, será difícil recordar sin agradecimiento la experiencia vivida.

UNIV 2007: una Semana Santa en Roma, una Semana Santa para recordar

Varios residentes y amigos de La Alameda, con el Castel de Sant´Angelo al fondo

Ignacio González expuso su trabajo de investigación

Para la tertulia con el Prelado del Opus Dei, nos pusimos de punta en blanco

Josevi Ruiz, Rafa Losana, Andrés Mengis, Ramón Fernández y David F. Esteban,
en Pisa

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