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El Colegio Mayor de La Alameda organizó
un viaje a Madrid con motivo de la V Visita del Papa
Juan Pablo II a España. El 2 de mayo,
30 universitarios partimos de La Alameda con dirección
a Madrid, concretamente a Vallecas, ya que ese fin de
semana dormimos en el colegio Tajamar, junto a otros
peregrinos venidos de todos los puntos de España.
El sábado 3 por la mañana
estuvimos en la Calle Príncipe de Vergara por
donde el Papa iba a pasar. El ambiente era impresionante,
las calles estaban flanqueadas por los vecinos deseosos
de dar la bienvenida al Papa. La espera se nos hizo
muy corta, todos teníamos el deseo de verle de
cerca. Poco antes del mediodía pasó el
Papa por el lugar donde estábamos, y le recibimos
con multitud de papeles amarillos y con un caluroso
¡Viva el Papa!
Nada más saludar al Papa, fuimos
al aeródromo de Cuatro Vientos, donde tendría
lugar el encuentro con los jóvenes, por la tarde.
Un momento emocionante de la Vigilia
fue escuchar el testimonio de tres jóvenes que
se habían entregado a Dios. Transmitieron a los
más de un millón de jóvenes allí
reunidos cómo había sido su encuentro
personal con Jesús.
Tras el relato de los testimonios, el
Papa se dirigió a los jóvenes. Nos habló
de la trascendencia de vivir la interioridad: el
drama de la cultura actual es la falta de interioridad,
la ausencia de contemplación. Sin interioridad
la cultura carece de entrañas, es como un cuerpo
que no ha encontrado todavía su alma. ¿De
qué es capaz la humanidad sin interioridad?.
El testimonio de Jesucristo en medio
del mundo fue otro de los argumentos de las palabras
del Papa a los jóvenes. Un anuncio de Jesucristo,
con la vida y con las obras, sin miedos, complejos o
temores: ésta es la razón por la
que deseo decir a cada uno de vosotros, jóvenes:
si sientes la llamada de Dios que te dice: « ¡Sígueme!»
(Mc 2, 14; Lc 5, 27), no la acalles. Sé generoso,
responde como María ofreciendo a Dios el sí
gozoso de tu persona y de tu vida (...), vale la pena
dedicarse a la causa de Cristo... Merece la pena dar
la vida por el evangelio y los hermanos".
El domingo madrugamos para estar desde
primera hora de la mañana en la Castellana. Allí
tendría lugar la misa de Canonización
de cinco beatos españoles, éste era el
principal motivo que traía a Juan Pablo II
a España.
España evangelizada y evangelizadora,
ése es el camino. No descuidéis nunca
esa misión que hizo noble a vuestro país
en el pasado y es el reto intrépido para el futuro.
Gracias a la juventud española, que ayer vino
tan numerosa para demostrar a la moderna sociedad que
se puede ser moderno y profundamente fiel a Jesucristo.
Ellos son la gran esperanza del futuro de España
y de la Europa cristiana. El futuro les pertenece...¡Adiós
España! Son las últimas palabras
pronunciadas en la Plaza Colón por el Papa Juan
Pablo II. Sintetizan plenamente las claves y los
recorridos por donde discurrió la Visita Pastoral.
Al término de la Misa, regresamos
a Valencia, conscientes de que habíamos asistido
a un encuentro irrepetible.
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