Apoyando el buen cine: entrevista a Eduardo Verástegui


Dos colegiales tuvimos la oportunidad de entrevistar al actor y director de la película Bella, Eduardo Verástegui, cuando vino hace escasos meses a Valencia para promocionar el film. He aquí dos intervenciones seleccionadas expresamente:

¿Qué les diría a los jóvenes?

Creo que no hay nada mejor que levantarte cada día con una misión que es más grande que tus metas y posibilidades, utilizar tus talentos para servir a los demás y contribuir a construir una sociedad mejor.

Albert Einstein dijo que una vida que no es utilizada para servir a los demás es una vida desperdiciada. La Madre Teresa de Calcuta, para ser feliz, servía a los demás.

Ahí está el éxito: en la fidelidad a nuestros principios. No podemos comprometer nuestros principios, valores o fe con tal de obtener éxitos que vienen del mundo y no de Dios. Todos hemos sido creados con una misión, y nadie puede trabajar en ella más que tú. Por lo tanto, de ti depende cambiar el mundo siendo fiel a esa misión, encontrando la verdadera felicidad, que es la paz interior. Si, en lugar de trabajar en esa dirección, trabajas con una actitud basada en el egoísmo, destruyes al mundo y a ti mismo, y encuentras un vacío profundo. Es preciso buscar ser personas de valor, íntegras; no personas de éxito.»

¿Qué puede añadir para que entiendan que la vida cotidiana es el lugar donde han de ser felices y que no necesitan el éxito mundano para ello?

Para empezar, cada persona tiene que reflexionar sobre lo que Dios quiere de su vida. Una vez encontrado, debe ponerse a trabajar en ello, teniendo en cuenta que la vida está llena de distracciones y que puedes acabar confundido. Yo mismo pasé muchos años siguiendo mis propios sueños. Pienso que éstos pueden convertirse en tus peores enemigos si no van en línea con la voluntad de Dios. La cuestión está en saber qué es lo que Dios quiere de tu vida. La forma de escuchar su voz es estar cerca de Él. La clave para ello es la oración, oxígeno del alma: doy testimonio de que la oración es lo que me ha hecho crecer en mi vida espiritual. Como católico, asisto diariamente a la Santa Misa, rezo el Rosario a la Virgen y me confieso una vez a la semana.

Por otra parte, es importante entender el propósito de la vida; de lo contrario, puedes pasártela dando vueltas y estrellándote contra el mismo muro. Este propósito no es convertirse en una estrella de cine ni ser un rico ingeniero -eso son medios que, utilizados correctamente, pueden hacer un bien muy grande a la sociedad-: el fin de nuestra vida es conocer, amar y servir a Dios. En dos palabras: ser santo.

[La entrevista íntegra está disponible en www.cmualameda.blogspot.com]

Eduardo Verástegui acompañado de Jovi, a la izquierda, y Patxo en la playa de la Malvarrosa

Actividades / Otras actividades