| A finales de Junio tuvimos
la fortuna de contar con la visita a Valencia del Obispo
Prelado del Opus Dei, Monseñor Javier
Echevarría. El motivo era la invitación
del Arzobispo Monseñor Agustín
García-Gasco, para participar en la
ceremonia de la dedicación de la parroquia de
San Josemaría Escrivá.
Aprovechando la estancia del Padre en
Valencia, se organizó un encuentro con familias
en una amplia sala de la Feria de Muestras. Desde el
Colegio Mayor de La Alameda fuimos una veintena de voluntarios
para colaborar en la organización del evento.
Situados en puntos estratégicos, nuestra misión
fue dirigir, orientar y atender a las numerosas familias
que fueron llegando a lo largo de la tarde. Finalmente,
tras dos horas de flujo continuo de asistentes, la sala
se llenó con varios miles de personas. A las
seis y media el Prelado entró en el recinto en
medio de una gran ovación.
El Padre se ganó enseguida la
simpatía de todos los asistentes por su sonrisa
y la fuerza de sus palabras. Todos quedamos encantados
con la amenidad de la tertulia. El Padre habló
de la importancia de las cosas pequeñas en la
vida diaria, y del conocimiento propio para mejorar
en la propia vida. Ante la pregunta de un estudiante
sobre el sentido de la vida cristiana, nos hizo partícipes
de la siguiente reflexión: [...]he leído
por tercera vez en estos últimos meses el tomo
primero de la biografía de San Josemaría.
Piénsalo. Era un sacerdote joven; tú no
eres sacerdote, pero era joven como tú. Tenía
por delante esta gran empresa que le había puesto
Dios en sus manos, en su corazón. ¿Y cómo
lo hizo? A base de pequeñas y grandes heroicidades,
cumpliendo el deber de cada instante [...] Respondiendo
a otra pregunta, el Padre recalcó el papel fundamental
de los enfermos, en los que Cristo se manifiesta de
una manera especial: [...]Hija mía, que veas
en tu hermano a Cristo. Ya ves que con su enfermedad,
os ha unido mucho más, que es lo propio de Cristo.
Y tienes que decir a la gente que el Señor bendice
también con la enfermedad [...] En este
momento, recordó una expresión de San
Josemaría, que decía que los enfermos
eran el tesoro de la Obra.
En la tertulia afloraron recuerdos y
anécdotas vividas con San Josemaría. Antes
de terminar, el Prelado animó reiteradamente
a todos los asistentes a rezar con generosidad por el
Santo Padre.
A la mañana siguiente, el Padre
asistió a la dedicación de la parroquia
de San Josemaría, cerca del barrio de Campanar.
Concelebró con D. Agustín en una emotiva
y elegante ceremonia, sencilla y solemne, que se hizo
corta para todos los presentes. En la homilía,
Don Agustín subrayó la importante labor
que realiza el Opus Dei en todo el mundo, al recordar
que todos estamos llamados a ser santos en le trabajo
y en las circunstancias de la vida ordinaria, convirtiéndolos
en momentos de encuentro con Dios y servicio a los demás.
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| Monseñor Javier Echevarría,
Prelado del Opus Dei, en un momento de la tertulia |
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| Dos voluntarios de La Alameda
a la puerta del recinto |
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